Archivo de la categoría: HISTORIA DEL AUTOMÓVIL

CONFERENCIA SOBRE “LE MANS” EN TORRE LOIZAGA POR LUIS ORTEGO #DIM2016

El domingo 22 de mayo en el Museo de Coches Clásicos de Torre Loizaga seguimos celebrando el Día de los Museos, para ello contamos con un invitado de lujo, el historiador del Arte Luis Ortego, experto en las relaciones entre el automóvil y la cultura del siglo XX y un gran investigador y difusor de la historia y cultura del automóvil a través de múltiples medios y formatos. Creador de contenidos de análisis y contexto conectados con los temas de actualidad del mercado y la industria del automóvil, colabora habitualmente con medios como Autopista, Autocasión, Diariomotor o Canal Extremadura Radio y la Fundación Barreiros. Actualmente trabaja en la producción, montaje y difusión de exposiciones temporales y espacios museográficos con instituciones como Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza, y Diputación Provincial de Zaragoza entre otros. Colabora con la Colección Miguel de la Vía con asesorías acerca de la historia y cultura del automóvil, así como difusión de los aspectos más destacados del discurso de la colección.

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Red de Museos Bizkaikoa

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Y además, ha escrito un libro. Que no podía sino girar en torno a la más mítica de las carreras: “24 para Le Mans”. Como el mismo Luis apunta en el prólogo, “Le Mans es una costumbre absurda que empezó en 1923, una manifestación entre muchas de la sociedad y la cultura de su tiempo. Pero es una manifestación de la que me resulta difícil resistirme a desentrañar su estética, su etiología y su discurso cuyas huellas alcanzan nueve décadas de historia” Y es que a lo largo de ésta se ha ido forjando una mitología del automóvil con héroes como Jacky Icks, conductoras pioneras como Odette Siko, tragedias como la de 1955 e intrigas como el intento de Ford por comparar Ferrari, o la participación del gran piloto español de tan trágico final, Alfonso Portago.

Dibujo de Pedro de la Sota

Dibujo de Pedro de la Sota

El título de la conferencia no deja lugar a dudas: “El museo como relato cultural: las 24 horas de Le Mans en los coches de la Colección Miguel de la Vía(CMV)”. Luis nos contará con su discurso ágil y ameno, cuajado de conexiones insólitas y rodeado de esos coches que corrieron en el circuito de La Sarthe, presentes en la CMV, las relaciones existentes entre los Bentley Motors y Blue Train con Torre Loizaga y Le Mans, o el papel de Stirling Moss y otros nombres imprescindibles devenidos ya míticos

Jaguar XK 120 de la CMV en Torre Loizaga

Jaguar XK 120 de la CMV en Torre Loizaga

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En esta ocasión, la parrilla de salida estará ubicada en el pabellón 3 de la CMV, en Torre Loizaga. Cuando lleguemos a la meta, comprenderemos un poco mejor porqué Le Mans es la reina de las carreras

EVOLUCIÓN DE LA CARROCERÍA

EVOLUCIÓN DE LA CARROCERÍA

La floreciente industria de construcción de carruajes y carrocerías, que proveía principalmente a la nobleza y alta burguesía, vivía su edad de oro a lo largo del siglo XIX. En los tempranos años en los que la producción en serie no existía, el revestimiento de los coches impulsados por caballos eran confiados a renombrados maestros carroceros que, junto a carpinteros, herreros, pintores y ebanistas, proporcionaban una gran variedad de modelos adaptados a cada necesidad y al gusto de sus compradores.

La sustitución de la máquina de vapor por el motor de combustión facilitó la aparición del primer automóvil autopropulsado. Los primeros vehículos que fueron dotados de chasis y motor carecían de una carrocería propia, razón por la que fueron estos milenarios artesanos los encargados de instalar los nuevos motores en los coches ya existentes. En los talleres de carrocería se alternaba la producción de coches de tracción animal con los propulsados a motor aplicando incluso las mismas técnicas.

Los chasis independientes eran inicialmente en madera. Los primeros coches “sin caballos” tomaron prestada la arquitectura de los carruajes. Conservan las líneas, los modelos, los materiales e incluso los mismos nombres: berlina (cuatro puertas), coupé (techo rígido, dos puertas), tilbury o roadster (dos puertas, dos plazas, sin capota), tourer (versión cuatro plazas del roadster), landaulette (descapotable parte trasera), sedanca (descapotable sección delantera), cabriolet (descapotable) o limusina (berlina de seis ventanas).

A lo largo de los años veinte las carrocerías abiertas (torpedos) o cerradas se van alejando del estilo de los coches de caballos, aunque conservan los nombres. Los capós se alargan, las líneas se redondean y el metal sustituye a la madera. La evolución técnica y la exigencia de seguridad condicionaría la creación de nuevos modelos.

En la década de los treinta se abandona la construcción del chasis independiente con la aparición de las denominadas carrocerías monocasco. Este cambio revolucionario significaría el ocaso de los grandes carroceros artesanos.

EL DOMINGO 19 DE ENERO EXHIBICIÓN DE UN AUTOMÓVIL PIONERO EN LA TORRE DE LOIZAGA

EL DOMINGO 19 DE ENERO EXHIBICIÓN DE UN AUTOMÓVIL PIONERO EN LA TORRE DE LOIZAGA

El Museo de la Colección Miguel de la Vía-CMV de la Torre de Loizaga propone, en el marco de una nueva iniciativa encaminada a hacer aún mas atractiva la visita, la exhibición temporal de coches pertenecientes a la “Belle Epoque” no expuestos normalmente al público. Este mes el visitante podrá admirar un modelo DE DION BOUTON de 1908 que le va a transportar a una época pionera en la que los coches de vapor daban paso al motor de gasolina.

La compañía francesa DE DION BOUTON fue fundada en 1882 por el conde Albert de Dion y un constructor de miniaturas, Georges Bouton. Fabricantes de coches de vapor, el auge de las nuevas tecnologías orientaron la producción hacia vehículos propulsados con gasolina. Coche emblemático de la época, el Dion Bouton cosechará un gran éxito desde la aparición en 1899 de su primer monocilindro “vis-a-vis” tipo D, del que se vendieron 2.970 unidades entre 1900 y 1902. Posteriormente fueron equipados con dos y cuatro cilindros, con un chasis en U y radiador alveolar.

Productora de uno de los primeros vehículos de lujo fabricados en serie, la compañía no pudo superar la crisis mundial de los años treinta. Aunque su nombre aparece ligado a épocas pasadas, hoy en día sus coches legendarios siguen siendo objeto codiciado de coleccionistas.

EL HOMBRE CREÓ EL AUTOMÓVIL Y LA MUJER REALIZÓ EL PRIMER VIAJE EN SOLITARIO

EL HOMBRE CREÓ EL AUTOMÓVIL  Y LA MUJER REALIZÓ EL PRIMER VIAJE EN SOLITARIO

No exactamente, porque la mañana de agosto de 1888 en la que la valerosa señora de Karl Benz, el inventor del primer automóvil de combustión interna, se dispuso a demostrar al mundo la utilidad del invento de su marido, se hizo acompañar de sus dos hijos pequeños para emprender lo que sería su viaje “oficial”, a más de 100 km de distancia: una visita a casa de la abuela, como en el cuento. Tras superar con resolución e imaginación algunos problemas mecánicos y repostando en el lugar habitual, la farmacia, llegaría a su destino en menos de 24 horas. Tal hazaña ha sido recordada este año con la inauguración de una ruta que lleva su nombre y que recorre el mismo trayecto que la llevó de la localidad de Mannheim a la de Pforzheim.
A estas alturas darán por hecho que el nombre de esta pionera era el de Mercedes. Podía haber sido, pero el prototipo se llamaba “Daimler-Benz Pattent Motor Wagen” y no fue hasta varios años más tardes cuando un distribuidor austríaco cambió el nombre de Daimler por el de su hija Mercedes por motivos de estrategia comercial.
En otras entradas procuraremos incluir contenidos de corte más romántico.