Ferrari Testarossa

Ferrari Testarossa

1985

Cilindros/Capacidad:  V12 / 4943cc
Potencia: 390cv
Velocidad: 290 km/h
Período: 1984-1996

Este prodigio de técnica combinada con elegancia fabricado por el piloto italiano Enzo Ferrari nació con la pretensión de convertirse en la versión de carretera del Fórmula I. Debutó en el Salón de Paris de 1984 con un éxito impactante por sus altísimas prestaciones mecánicas y espectacular diseño, uno de los más influyentes del mundo

Fue concebido para corregir los puntos débiles de su predecesor, el Ferrari BB 512, principalmente el exceso de calor en la cabina: la posición delantera del radiador exigía que los conductos de agua caliente pasaran por debajo del habitáculo, lo que unido a la falta de aire acondicionado provocaba un calor sofocante

El Ferrari Testarossa -nombre acuñado en 1956 en el deportivo de competición “Testa Rossa”- tenía que ofrecer por lo tanto una cabina más espaciosa, un lujoso equipamiento interior y confortables asientos para satisfacer a su millonaria clientela. Con el fin de corregir el exceso de calor y la falta de espacio del portaequipajes, se implantó un vanguardista sistema de refrigeración. En vez de situar el radiador en la parte delantera, el diseñador Sergio Pininfarina y su equipo colocaron un par de extractores laterales delante de las ruedas traseras y optaron por recubrir las tomas de aire de refrigeración con las características láminas o branquias de los costados, que dejaron su impronta en el vehículo

El chasis del Testarossa estaba basado en el de su antecesor, al que sustituyó con un cambio radical de estética. Las curvas fueron reemplazadas por líneas rectas y ángulos muy marcados, la forma en cuña y la inclinación del parabrisas, de perfil aerodinámico, permitía prescindir de alerones o spoilers. La carrocería tubular, casi 2 metros de anchura por 1,13 metros de altura, es de chapa de aleación ligera mientras que el techo y las puertas son de acero.
Diseñado para correr, la sofisticada técnica de su mecánica lo convirtieron en el deportivo de serie más rápido del mundo. Recuerda a los coches de competición la situación del motor en posición central longitudinal, detrás del habitáculo. Se beneficia de una potencia adicional de 50 CV y de un sofisticado sistema de inyección que sustituye al carburador

El nombre (“cabeza roja”) deriva de la pintura roja que recubría los cilindros del motor. El origen del emblema de la marca hay que buscarlo en la guerra de 1914, cuando el “Cavallino Rampante” adornaba el caza de un heroico aviador. Ferrari lo rediseño en negro sobre fondo amarillo en señal de luto. Hoy existen dos versiones: de calle y de competición

Este inmortal diseño devino una leyenda en una época profusa en impactantes modelos. Su producción limitada y casi artesanal no impidió que lograra un fulgurante éxito de ventas, llegando a competir en el mercado americano con sus deportivos estrella.
Se fabricaron 7.177 unidades en diferentes versiones hasta ser sustituido en el año 1996

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